lunes, 28 de julio de 2014

Cap 30

" Narra Carlos "
Carlos: ¡Espera, puedo explicártelo!
Enara: A mí ni te acerques, cerdo de mierda.
Carlos: ¡Te juro que no me acuerdo de nada!
Enara: ¿Piensas que me lo voy a creer?
Carlos: Cielo, por favor...
Enara: Cielo tu puñetera madre.
Sacó las llaves del coche del bolsillo, se montó, arrancó y se marchó, no sin antes tirarme algo pequeño y decirme unos cuantos insultos más.
¿Qué es esto? Es... joder.

" Narra Blas "
Están pasando muchas cosas aquí últimamente, pero quien va a contarle algo al pobre Blas. Nadie claro está. Para que contarme algo pudiéndoselo contar... no se. ¿A cualquier otra persona?
Eso sí, cuando ya no tiene solución en el problema bien que recurren a mí. ¿Eso soy yo para ellos? ¿El último recurso? Pues me estoy cansando. Ya es hora de que sepan que en este grupo somos cinco miembros.

" Narra Rebeca "
Llegué a casa sobre las cinco. No había nadie por lo que supuse que Enara estaría con Carlos. Desde que lo conoció parece que ya no existen más personas para ella. Carlos, Carlos, Carlos todo el día con el nombre en la boca. A ver si se la lleva a vivir con él porque llevan hablando de ello unos meses. Me alegro tanto por ella que parece que soy yo la novia del susodicho. Oí un portazo y me dirigí rápidamente a la puerta. Y lo que vi, fue lo peor que alguien como yo puede ver. A su mejor amiga llorando a lágrima viva y tirada en el suelo.

" Narra Carlos "
Empecé a llorar, sin darme cuenta empecé a llorar. No podían ni quería parar. No debía parar. Era un real hijo de puta. Había roto el corazón de la única persona que me había entregado el suyo sin haberse siquiera parado a pensar en los problemas que atraería tener una relación conmigo. Ni la fama, ni el dinero, ni la prensa... nada. No le había importado nada de eso. Y yo como un auténtico irresponsable lo he fastidiado todo. Todo, absolutamente todo.
Blas: Ah, aquí estás.
Carlos: Déjame en paz.
Blas: ¿Qué? ¿Y yo ahora qué se supone que te he hecho?
No le respondí. No quería pagarla con él. Él no tenía culpa de nada. Ni él ni nadie. Ni siquiera Susana. Todo fue mi culpa. Todo.
Blas:¡Carlos me vas a decir ahora mismo por qué estás llorando!
Carlos: ¿Qué?
Sin darme cuenta, había empezado a llorar de nuevo. No me importaba llorar. No me importaba que me vieran llorar.
Blas: ¡Carlos estoy harto de que no me contéis nada, me vas a decir aquí y ahora qué es lo que te pasa, te guste o no!

" Narra Dani "
Qué bien va el día, qué bien...
Lucía: Ah Dani, por fin te encontré.
Dani: La que faltaba...
Lucía: ¿Por qué me dices eso? ¿No quieres estar conmigo?
Dani: ¿Necesitas que te responda?
Lucía: Dani no seas malo, con lo bien que nos hemos llevado nosotros siempre.
Dani: Mira Lucía, te he dicho mil veces que lo nuestro se acabó hace meses y aún así sigues persiguiéndome. ¡Déjame en paz!
Lucía: ¿Y si no quiero?
Dani: ¿Qué?
Lucía: No quiero dejarte en paz nunca Dani, ¿aún no lo entiendes? Tú y yo debemos estar juntos para siempre.
Dani: ¡Tú estás como una puta cabra!
Lucía: Si... pero por ti. Todo es tu culpa. Estoy así por tu culpa. Tú me hiciste esto Dani, ¿no lo recuerdas?
Dani: ¿Hasta cuándo piensas seguir hiriéndome con eso? Pasó hace muchos años.
Lucía: Yo ya casi lo he olvidado, pero parece que toda esa gente no sabe nada al respecto, ¿verdad?
Dani: No serás capaz...
Lucía: ¿De qué Dani? No, no seré capaz. Pero no me gusta estar sola Dani, nunca me ha gustado.
Dani: ¿Y yo que quieres que haga?
Lucía: Lo que has hecho siempre cielo, dejarte llevar.

" Narra Blas "
Carlos estaba muy mal. No lo había visto así en mi vida.
Carlos: La he perdido para siempre.
Blas: Ella te perdonará, te quiere.
Carlos: No Blas, no lo hará.
Me enseño lo que parecía un pequeño regalo.
Blas: No, ¿lo hiciste'
Carlos: Justo antes de venir.







































































































































No hay comentarios:

Publicar un comentario